martes, 23 de octubre de 2012

¡¡A transformarse se ha dicho !!

Einstein solía decir que es una locura pretender que se produzca algún cambio haciendo siempre lo mismo, sin embargo muchas personas pretenden grandes cambios sin realizar ninguna modificación en su vida.
No hay manera de estar saludable teniendo malos hábitos alimenticios, falta de actividad física y/o practicando excesos  de todo tipo...y no es que esté pronunciándome en contra de los excesos de cualquier tipo, lo que estoy diciendo es que si los practicamos también estemos dispuestos a aceptar sus consecuencias.
Pero si realmente queremos cambiar algunos rituales por otros que nos beneficien más, lo mejor sería sentarnos papel en mano y hacer una lista de aquellas que nos parecen las costumbres que nos están perjudicando y luego ponernos a colocar al lado de cada una de ellas una buena costumbre para implementar en su reemplazo.
Por ejemplo: en lugar de comernos dos porciones de torta en la merienda, comamos una ensalada de frutas. Salgamos a caminar en lugar de ver televisión por una media hora o como en la foto sumemos a los niños a las posturas de yoga.
Creo que la calidad de vida de una persona es el resultado de sus hábitos diarios y si esos hábitos no nos hacen todo lo bien que querríamos, entonces habrá que cambiarlos.


martes, 9 de octubre de 2012

Actividad para esta semana
CAMINAR
Se puede hacer en cualquier momento, en cualquier lugar, en soledad o en compañía, en contacto con la naturaleza, descalzos o en zapatillas. Es saludable y económico.
Comenzando por 30 minutos y agregando tiempo de acuerdo a las posibilidades físicas recomendadas o  que se vayan adquiriendo.


Frutos secos y calcio
Todos los frutos secos en general y las castañas y avellanas en particular son alimentos muy ricos en calcio y otros minerales, así como en grasa mono y poliinsaturada. Tomar con regularidad estos productos es una forma de asegurar los 1000 miligramos que el organismo necesita para hacer frente con eficacia a la osteoporosis.
Para estar seguros de que sus necesidades están cubiertas, aconsejamos tomar, un día sí y otro no, 6 castañas cocidas, o un puñado de avellanas, o 5 nueces. Es una regla muy sencilla que siempre da muy buenos resultados. Puede tomar los frutos secos en cualquier comida del día, pero si es posible siempre como uno de los primeros alimentos ingeridos en el desayuno, comida o cena. Son particularmente ricos si se añaden a las ensaladas o verduras ligeramente triturados.
Nueces
Consumidas desde hace miles de años, las nueces tienen un enorme aporte energético, como casi todos los frutos secos. Estos alimentos son, además, fáciles de combinar y preparar.

Ricas, energéticas y muy decorativas, las nueces son los frutos de un árbol denominado nogal. Recubiertas de una cáscara dura, su interior y parte comestible tiene el aspecto de un pequeño cerebro humano. Se utilizan frecuentemente como ingrediente para múltiples salsas; como parte de relleno de carnes y aves; acompañando queso, miel y, por supuesto, a solas, a modo de tentempié. Porque, aunque parezca mentira, este pequeño alimento es una potententísima fuente de energía.
En efecto, las nueces aportan proteínas, grasas e hidratos de carbono. Pero hay que tener cuidado en la cantidad que se consume, ya que contienen una enorme cantidad de calorías, nada menos que 600 por cada 100 gramos, casi la mitad de las que se requieren en una dieta de adelgazamiento. Hay que aclarar, sin embargo, que esas grasas son del tipo insaturado. De hecho se ha demostrado que consumir diariamente 85 gramos de nueces, si éstas se utilizan en lugar de las grasas saturadas como parte de una dieta con bajo contenido en grasa, disminuye el colesterol en sangre. Y, por lo tanto, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Nutritivas y calóricas
Algo parecido sucede con la mayor parte de los frutos secos, familia a la que pertenecen las nueces. Los frutos secos se consumían hace miles de años, ya que constituían un alimento básico de los pueblos cazadores-recolectores. Y es que son alimentos muy nutritivos y que carecen de preparación. Aunque la cantidad de materia grasa y calorías varían según la especie, la mayoría de ellas contienen más de 550 calorías por cada 100 gramos. Por el contrario, las castañas sólo contienen 170 calorías en ese mismo peso.
Su valor nutritivo no acaba ahí. Los frutos secos proporcionan vitaminas del complejo B, fósforo, hierro, cobre, potasio y proteínas (entre tres y diez gramos), lo que equivale a comer algunos de los nutrientes que se obtienen de los animales. Esa es la razón de que sea uno de los alimentos básicos en las dietas vegetarianas, a pesar de que sus proteínas no son de la calidad de las de origen animal, ya que no contienen todos los aminoácidos que necesita el organismo para producir sus propias proteínas.Si se comen crudos, los frutos secos, además, proporcionan una buena cantidad de vitamina E. Este ingrediente se pierde cuando se tuestan.
Otros frutos secos
Además de las nueces, a las que ya hemos hecho referencia, los frutos secos más conocidos y de los que más se consumen, son las almendras. Junto con las anteriores, los más calóricos, ya que contienen 620 calorías por cada 100 gramos. En cuanto a las proteínas, cuenta con 20 gramos aproximadamente, en esa misma cantidad. Se ofrecen con cáscara, peladas, laminadas, fileteadas o molidas.