Hola todos:
Einstein dijo alguna vez que era una locura pretender lograr cambios haciendo siempre lo mismo, frase que parece simple pero no lo es. De tal manera que me puse a investigar acerca de los mejores caminos que podía transitar con el objetivo de colaborar con mi granito de arena en el cuidado del planeta. Como buena periodista, la curiosidad me llevó a entrar en cuanta puerta abierta pude reconocer sobre el tema, así como a descubrir puertas propias. Como asambleísta ambiental, supe que todo aquello que había trabajado durante años con el propósito de alimentar mi espíritu, me acercaba de una manera diferente a la naturaleza y su problemática y el amor que de por sí sentía por ella se acrecentó.
Recorriendo los caminos descubiertos con responsabilidad y compromiso, llegué a muchas conclusiones, entre ellas que la participación en la defensa de nuestro derecho a vivir en un ambiente sano es fundamental, que los reclamos son esenciales, que el sumarse a organizaciones ambientales aportando ideas para actividades y/o acciones que ayuden a despertar a otros es una forma de honrar la vida y de volverse solidario con el vivir de aquellos que no pueden o no quieren ver la realidad del planeta.
Pero y fundamentalmente aprendí que nada de eso tiene profundidad ni veracidad si no estamos dispuestos a cambiar primero lo que en nosotros mismos a partir de costumbres mal aprendidas, está mal y causa daño. Si no entendemos que cada una de nuestras acciones influye en nuestro entorno, que a cada acción le corresponde una reacción y que formamos parte de un todo indivisible...nada cambiaremos.
Si hablamos de defender la naturaleza pero seguimos consumiendo sin control, poco o nada dispuestos a modificar nuestra forma de vida, estamos mintiendo y lo que es peor nos estamos mintiendo a nosotros mismos.
Es una locura pretender lograr cambios haciendo siempre lo mismo.
De tal forma que decidí ser coherente con lo aprendido y no sólo escribir y decir como periodista, no sólo participar activamente como asambleísta ambiental sino y en especial comenzar de a poco y en la medida de mis posibilidades a cambiar lo que sea necesario en mi diario vivir, entendiendo que aquello que haga gradualmente modificará mi entorno.
De esos cambios tratará este blog, de la confección de artesanías que comencé a realizar con el propósito de convertirlas en un nueva y diferente forma de ingresos, de los cambios en la forma de alimentar mi cuerpo y mi espíritu, de lo fácil que resulta si se quiere tener una mejor calidad de vida.
Y de lo importante que es compartirlo.
Sanos abrazos
Poli
Einstein dijo alguna vez que era una locura pretender lograr cambios haciendo siempre lo mismo, frase que parece simple pero no lo es. De tal manera que me puse a investigar acerca de los mejores caminos que podía transitar con el objetivo de colaborar con mi granito de arena en el cuidado del planeta. Como buena periodista, la curiosidad me llevó a entrar en cuanta puerta abierta pude reconocer sobre el tema, así como a descubrir puertas propias. Como asambleísta ambiental, supe que todo aquello que había trabajado durante años con el propósito de alimentar mi espíritu, me acercaba de una manera diferente a la naturaleza y su problemática y el amor que de por sí sentía por ella se acrecentó.
Recorriendo los caminos descubiertos con responsabilidad y compromiso, llegué a muchas conclusiones, entre ellas que la participación en la defensa de nuestro derecho a vivir en un ambiente sano es fundamental, que los reclamos son esenciales, que el sumarse a organizaciones ambientales aportando ideas para actividades y/o acciones que ayuden a despertar a otros es una forma de honrar la vida y de volverse solidario con el vivir de aquellos que no pueden o no quieren ver la realidad del planeta.
Pero y fundamentalmente aprendí que nada de eso tiene profundidad ni veracidad si no estamos dispuestos a cambiar primero lo que en nosotros mismos a partir de costumbres mal aprendidas, está mal y causa daño. Si no entendemos que cada una de nuestras acciones influye en nuestro entorno, que a cada acción le corresponde una reacción y que formamos parte de un todo indivisible...nada cambiaremos.
Si hablamos de defender la naturaleza pero seguimos consumiendo sin control, poco o nada dispuestos a modificar nuestra forma de vida, estamos mintiendo y lo que es peor nos estamos mintiendo a nosotros mismos.
Es una locura pretender lograr cambios haciendo siempre lo mismo.
De tal forma que decidí ser coherente con lo aprendido y no sólo escribir y decir como periodista, no sólo participar activamente como asambleísta ambiental sino y en especial comenzar de a poco y en la medida de mis posibilidades a cambiar lo que sea necesario en mi diario vivir, entendiendo que aquello que haga gradualmente modificará mi entorno.
De esos cambios tratará este blog, de la confección de artesanías que comencé a realizar con el propósito de convertirlas en un nueva y diferente forma de ingresos, de los cambios en la forma de alimentar mi cuerpo y mi espíritu, de lo fácil que resulta si se quiere tener una mejor calidad de vida.
Y de lo importante que es compartirlo.
Sanos abrazos
Poli

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