SER DIFERENTES
Conversábamos días pasados con un amigo que es chef, mientras cenábamos algo rico elaborado por él, que animarse a cambiar, cualquiera sea el cambio nos hace pensar con demasiada frecuencia en lo diferente que comenzaremos a ser para aquellos que componen nuestro entorno. Que un cambio traerá otro y que seguramente si las personas que nos acompañan en esta parte del camino no evolucionan a la par nuestra se irán marchando a la vez que aparecerán otras. Dicho así parece algo frío, sin embargo las personas que hoy nos rodean no son las mismas que aquellas con quienes compartimos nuestros días de infancia, aunque podamos encontrarlas cada tanto. A medida que crecemos y que evolucionamos, nos vamos rodeando de personas diferentes de quienes aprendemos y con quienes compartimos alguna otra parte de este camino intenso y precioso que es la vida. Seguramente cada cambio, cada paso que damos hacia el crecimiento nos hará distintos, pero justamente esa es la razón de vivir, el aprender a ser cada vez mejores personas, optimizándonos, avanzando.
Que esa búsqueda nos haga diferentes no es razón para detenernos, para quedarnos cómodamente instalados en ser de los que "nunca van a cambiar", para no arriesgarnos.
Tal vez, volvernos diferentes, no nos haga ni mejores ni peores que otros, solamente distintos, con otra mirada, otras metas, otros sueños.
Conversábamos días pasados con un amigo que es chef, mientras cenábamos algo rico elaborado por él, que animarse a cambiar, cualquiera sea el cambio nos hace pensar con demasiada frecuencia en lo diferente que comenzaremos a ser para aquellos que componen nuestro entorno. Que un cambio traerá otro y que seguramente si las personas que nos acompañan en esta parte del camino no evolucionan a la par nuestra se irán marchando a la vez que aparecerán otras. Dicho así parece algo frío, sin embargo las personas que hoy nos rodean no son las mismas que aquellas con quienes compartimos nuestros días de infancia, aunque podamos encontrarlas cada tanto. A medida que crecemos y que evolucionamos, nos vamos rodeando de personas diferentes de quienes aprendemos y con quienes compartimos alguna otra parte de este camino intenso y precioso que es la vida. Seguramente cada cambio, cada paso que damos hacia el crecimiento nos hará distintos, pero justamente esa es la razón de vivir, el aprender a ser cada vez mejores personas, optimizándonos, avanzando.
Que esa búsqueda nos haga diferentes no es razón para detenernos, para quedarnos cómodamente instalados en ser de los que "nunca van a cambiar", para no arriesgarnos.
Tal vez, volvernos diferentes, no nos haga ni mejores ni peores que otros, solamente distintos, con otra mirada, otras metas, otros sueños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario